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Review This is Us: The Car

Cerramos el capítulo de la muerte de Jack con The Car, un episodio esperanzador y agridulce. Y no, no abandonamos los pañuelos….

El Coche

The Car sigue una estructura típica en This is Us: vuelve al pasado para explicar situaciones/emociones en algún punto del tiempo. The Car cierra todo lo referente a la muerte de Jack. Hoy toca despedirlo. Y aunque es un capítulo agridulce, hay mucha ternura y esperanza para Rebecca y sus tres hijos.

¿Cómo consiguieron el coche que ha formado parte de la historia Pearson? La familia entera fue a comprar un coche más barato que el que se llevaron a casa. Jack sabía lo que quería: un coche en el que su familia “estuviera bien”. Y ese coche es un símbolo de lo que su familia necesita, porque contará parte de su historia: sufrirá arañazos, manchas, etc. Una de esas historias es una temerosa Rebecca que tiene que cerrar los ojos al atravesar un puente. Jack le da la mano mientras lo cruzan y sus hijos le cuentan cosas para entretenerla. Ese coche vivirá muchas más historias, como la vez que Jack pilló a Kate saltándose su clase para ver a Alanis Morrisette y aprovecharon para hablar de música. O la vez en que Randall intenta aprender a conducir acompañado por Jack y Kevin y termina discutiendo con su hermano, y Jack los acaba echando a los dos del coche haciéndoles volver a casa a pie. Poco después, revisando el motor, Jack les dirá a sus hijos que los hermanos lo son todo y que tendrán que arreglar sus rencillas. Les hablará de su hermano Nicky y él. De que lo eran todo el uno para el otro. Kevin y Randall no tienen por qué salvarse el uno al otro, son afortunados en ese sentido y Jack se lo recuerda.

El coche será el lugar en el que Jack le pedirá a Rebecca que no lo entierren llegado el momento. Y veremos en el coche también, después del funeral de Jack, que Kevin buscará la mano de su hermano Randall.

Rebecca espera en el coche para llevar a sus hijos al funeral de Jack. Casi no reconocemos a Rebecca, pero es normal: acaba de perder a Jack. Está nerviosa. Va corriendo a todas partes y es directa y cortante. Llega horas antes al funeral de Jack -sabremos después que es porque Jack murió solo y no quiere volver a dejarlo así- y se marcha de la recepción mucho antes de que termine. Será en la recepción donde Kevin y Randall se enfrentarán: Kevin acusará a Randall de intentar ocupar el lugar de su padre después de ver que lleva el reloj de Jack y Randall le acusará de no haber estado con ellos la fatídica noche. Demasiada tensión.

Hay un precioso y emotivo momento en el que la vemos tranquila y sola. Esa soledad se ve interrumpida por un personaje que apreciamos desde el episodio piloto: el Dr. K ha venido a dar apoyo a Rebecca en una increíble escena donde sí mencionan la famosa limonada (cuando la vida te dé limones…) pero sobre todo el Dr. K hace ver a Rebecca quién es: la misma mujer que salió del hospital con tres bebés pese a haber perdido uno propio. Rebecca está en un estado de negación que el Dr. se niega a aceptar. Rebecca podrá salir adelante sin Jack.

El árbol

Lo cierto es que no me había preguntado por qué ese árbol donde esparcieron las cenizas de Jack. Será en el capítulo de hoy donde veremos la explicación. Jack y Rebecca esperan el resultado de unas pruebas médicas que le han hecho a Rebecca. Temen que tenga cáncer. Jack lleva a Rebecca a “su árbol favorito” y allí hablan sobre la posible enfermedad, sobre vivir para siempre y esperan la llamada que los tranquilizará, puesto que Rebecca no padece ninguna enfermedad. El árbol favorito de Jack en realidad era el árbol más cercano al teléfono desde donde llamaron al hospital.

Poco después, los tres hermanos y Rebecca despedirán allí a Jack. Esparcirán parte de sus cenizas y Rebecca hablará a sus hijos con un discurso claro y directo, y también precioso: sus hijos son adolescentes y nadie tiene que ocupar el lugar de Jack. Tienen que vivir y disfrutar de la vida. Y también le dirá a Kate que no debe culparse de la muerte de Jack porque los adultos toman sus propias decisiones, que fue lo que hizo Jack: tomó la decisión de volver a entrar en la casa en llamas.

Rebecca se queda un momento a solas en el árbol para despedirse de su marido diciendo lo que Jack habría querido: “vamos a estar bien”. Un vamos a estar bien que refleja el nuevo papel de Rebecca como la fuerte de la familia y que cruza el puente que le asusta sin la mano de Jack a la que agarrarse. Traga saliva y sigue adelante. Un vamos a estar bien cuyo símbolo será el coche que compraron años atrás.

Cuando te marchas inesperadamente, no tienes tiempo de preparar tu partida. Jack dejó en el coche un vaso de café y unas entradas para ver a Bruce Springsteen esa misma noche. La noche en que su familia lo despide en el árbol. ¿Qué mejor manera de honrarlo?

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